miércoles 24 de febrero de 2010

Abuso del lenguaje



A: - ¿Y en qué te basás para negar el tiempo?

B: - ¿Acaso debo hacerlo? ¿Y vos cómo podés probar su existencia? Ya ves que discurrir sobre la existencia absoluta de cosas inanimadas...

A: - ...sí, es un buen punto. Pero yo pregunté primero.

4 comentarios:

El alter ego de Mabel dijo...

Es que si niego el tiempo, no hay un "primero".

Robinson dijo...

Exacto, de eso se trata... saludos.

Dormidano dijo...

Es el dilema planteado por Italo Calvino en Tiempo Cero, ¿quién ocurre primero? ¿La flecha o el león?
Calvino no te la hace simple, dado que postula al tiempo en tanto ocurrencia y una suspensión de un instante que se torna infinito (como el milagro del fusilado de Borges que le pidió al cielo que le diera tiempo para terminar la novela)como un no tiempo o un tiempo cero. Pero tiempo al fin. Calvino instala la discusión sobre el momento y las distintas bifurcaciones en caso de que ocurra lo uno o lo otro, lo primero es una posibilidad que dará lugar a lo segundo, pero a condición de anular una bifurcación en donde ocurriría todo lo contrario. Entonces, la primeritud no anularía el tiempo, nada más indicaría la contingencia, dado que los distintos tiempos están ahí tan campantes.
¿Mi opinión sobre el tiempo? Yo siempre salgo segundo, como el pobre Buho de Minerva...

Robinson dijo...

Es muy bueno lo de Calvino, no lo había leído. Gracias por la recomendación y los comentarios, saludos.